Misión


 

 

¿Es posible una lingüística de raíz materialista? Nos hacemos esta pregunta porque no existe una epistemología, una ciencia o metodología que sustente esa lingüística. Sin embargo, a lo largo del siglo XX se han sucedido distintas escuelas lingüísticas que han disertado sobre ello y han hecho propuestas, aunque no han tenido continuación.

La relación entre el lenguaje, la sociedad y el pensamiento es uno de los postulados fundamentales de la lingüística materialista. La función principal del lenguaje es la comunicativa y puede caracterizarse como la capacidad para comunicar información por medio de la palabra. A partir de ahi tenemos que preguntarnos si existe una motivación ideológica para la creación de cada signo lingüístico.

Es indudable la influencia que ha ejercido en el enriquecimiento del léxico de cada lengua fenómenos como el Mayo francés, la victoria de Allende o los populismos de izquierdas desde finales de los años 90 hasta la actualidad en América Latina. También a partir del movimiento antiglobalización o el 15M español. Con estos momentos históricos, entre otros, y aparejado a las transformaciones en los órdenes político, social, cultural, económico, van surgiendo nuevas realidades y junto a ellas nuevos vocablos.

Básicamente, fue Karl Marx quien a través del concepto de Superestructura configuró, sin ambicionarlo, lo que hoy entendemos por discurso ideológico, porque en el fondo todo discurso es generador de sentido, y todo sentido está configurado socialmente. ¿Puede el Materialismo Histórico explicar la posible motivación ideológica del signo linguistico?

Esta doctrina marxista formulada por el filósofo alemán Friedrich Engels afirma que no es la conciencia de la persona la que determina su ser, sino que son la realidad social y las tensiones y poderes que la constituyen los que crean y condicionan la realidad humana.

Tras él, la Escuela Soviética, la Escuela Francesa (Pecheux, Maingueneau...), parte de la Sociolingüística, la Lingüística Crítica y el Análisis Crítico del Discurso siguen sus postulados o han desarrollado con sus matices y diferencias su concepto. Inlcuso desde la sociología, Bourdieu se acercó a nuestro objeto de investigación con su teoría del mercado linguistico.

Sin embargo, no se ha constituido epistemológicamente nada que sustente este hilo conductor, no existe una metodología de la lingüística materialista. En esta número de pensamiento al margenintentaremos reflexionar sobre ello y aportar fuentes para asentar la primera teoría plena sobre una lingüística de influencia u origen marxista. El primero que lo intentó fue el ruso Voloshinov, pero no tuvo continuación inmediata. Hoy día, su máximo seguidor sería Norman Fairclough.

¿Las aportaciones de los italianos Rossi-Landi y Ponzio, de la Lingüística crítica y del español Miguel Siguán permitirían establecer una epistemología, con su fundamentación, metodología y proyección concretas, para instaurar una lingüística de matriz marxista-materialista? En todo caso, faltaría aún una teoría válida del sujeto, según Rubén Moralejo Silva.